domingo, 30 de enero de 2011

¿Qué hay detrás de la cofradía?





Detrás de una Cofradía hay mucho más de lo que imaginaba. Cuando decidí ingresar en una Cofradía, pensé que consistiría en tocar el tambor y en alguna que otra misa en nuestra iglesia. Pero lo cierto, es que las cofradías empiezan a ensayar desde finales de enero. Sin hablar del concurso que comienza a preparar la marcha en agosto. Cada semana hay tres ensayos de una hora y media o dos horas. Se ensaya en un polígono, para que nuestros bombos, timbales y tambores no molesten a nadie. La verdad, es que en los ensayos suele hacer mucho frío, a veces, llega a ser insoportable y se cancela el ensayo. Antes de Semana Santa la Cofradía organiza una cena con todos los miembros de la Sección. Tanto en los ensayos, como en las cenas y otros muchos actos, el ambiente de la Cofradía es muy ameno.


Y los meses pasan rápidamente entre ensayos, el frío que pasas en ellos, los madrugones… etc. Hasta que te encuentras de repente en el interior de la iglesia de Santa Engracia. En la que te sientes protagonista. Protagonista de un sueño. Mi sueño. El granate, el sonido, el olor, la emoción. Ahora sí, ya estamos en harina. Un escalofrío te recorre la espalda.


Tras el Estandarte, formando de a dos, cada uno con su pensamiento, empezamos a salir a la nave principal. Un toque de corneta nos alerta de que llega el momento, de que salimos al encuentro de nuestro Padre, con la Cruz a Cuestas, que nos espera.


El sonido lo envuelve todo. Acogedor, atronador. Sí, este es el sonido de nuestra Semana Santa.

Cuando aún no eres un Hermano Cofrade




Ensayo tras ensayo, dicha ilusión iba en aumento, en progresión exponencial, y pasamos de desear un sueño a participar en él. Esperábamos que llegara ya el próximo fin de semana, para colgarnos el tambor y exprimíamos todo nuestro tiempo en aprender las marchas, instrucciones y formas.

La acogida de todos los componentes de la cofradía fue magnífica, explicándonos con paciencia y maestría los usos y costumbres propias de la Sección de Tambores.

Ya era Lunes Santo, primer día que salía de granate a tocar por las calles. Estábamos en la iglesia de Santa Engracia, nuestra iglesia. Escuché mi nombre. Como bien nos habían advertido antes, me puse de pie. El resto de mis compañeros fue progresivamente, hasta que, al unísono, fuimos aceptando las premisas de la Cofradía.

Se acercaba el momento. El hermano Teniente, junto con nuestro Consiliario, le facilitó mi medalla. Me acerqué. La capa, aún en mi brazo se la cedía al Hermano Mayor. Casi sin darme cuenta, tras una leve inclinación, el pater rodeó mi cuello con la medalla, y estando de espaldas al altar, nuestro Hermano Mayor me arropó con la capa. Fue un instante muy breve. Como un cálido abrazo. Enhorabuena, bienvenida. Sus palabras, casi un susurro, me llegaron a lo más hondo de mi corazón. Ya está. Ya soy del Calvario.

viernes, 28 de enero de 2011

Y,¿qué pasa si llueve?




El año pasado, el Miércoles Santo, la cofradía de Jesús Camino del Calvario, a la que pertenezco. No pudimos realizar la procesión del Santo Encuentro por la lluvia, hacía muchísimos años que no pasaba, más de 40 dicen los más viejos del lugar.


A las 8 de la tarde no estaba muy claro el tiempo, podía llover o no, las posibilidades eran bajas. Llamamos al aeropuerto y nos dijeron que sobre las 21 horas llegaría una pequeña tormenta. Decidimos retrasar la salida conjuntamente media hora. A las 10 vuelta a llamar al aeropuerto porque sigue lloviendo. Nos indican que el viento no ha cambiado de dirección y seguirá lloviendo un rato más. Son las 22.15, hemos superado el tiempo que nos marca el protocolo de lluvia. Ante tal panorama no podemos arriesgar. Nuevamente en contacto con la Hermandad, decidimos suspender el Santo Encuentro. Ellos no saldrán y nosotros tampoco.


Ahora queda decidir qué hacemos, nuestro protocolo nos marca que debemos trasladar los pasos el jueves por la mañana. Pero es imposible hacer el encuentro el jueves, ya que hay cuatro cofradías más que tienen que cumplir con sus horarios.


 
Visto lo visto, decidimos de mutuo acuerdo entre las dos hermandades, no realizar el Acto este año. Nosotros por nuestra parte, realizaremos el traslado de los pasos a San Cayetano como marca el protocolo de lluvia.


 
Después de dar la mala noticia a todos los hermanos, comunicamos que a las 9.30 de la mañana, jueves, nos concentramos para realizar dicha procesión del traslado.


Fue la primera vez en nuestra historia que salimos a la calle en Jueves Santo por la mañana y de día.
Había poca gente en la plaza y no era de noche, se echaba de menos el calor del público y la complicidad de la oscuridad de la noche.

lunes, 24 de enero de 2011

Los nervios de un cofrade antes de salir en procesión



Probablemente es el momento más duro de lo que significa salir en procesión. Que es, el momento de antes. Estar esperando dentro de la iglesia, esperando a que el tiempo sea nuestro mejor aliado. Oyes a la gente fuera, sientes su espera y sus ganas de vernos en escena. Cuando ya estamos en la calle, preparados, rodeados de hermanos, y se oye una voz que grita “capirotes abajo”.


Cómo explicarles que cuando redoblo, mi tambor está rezando por mí, y que grita al cielo mi fe en Dios. Cómo explicarles que cuando los brazos duelen de tocar mucho rato te sientes feliz porque tocas por la Virgen, y que nunca pararías de tocarle a ella. Cómo explicarles lo que se siente cuando estamos todos en San Cayetano y tocamos el último toque y la gente comienza a aplaudir. Nosotros nos quitamos el capirote y dejamos que nos vean y vemos a nuestros hermanos cofrades, todos felices nos abrazamos.


Es imposible explicar esto por eso, cuando oyes comentarios superficiales, huecos como una campana, en el que se definen nuestras procesiones como "actos culturales", o como "folclore popular", o peor aún "tocar el tambor"... me lleno de tristeza, porque quien así nos ve no ha entendido nada. Cómo explicarles a los que no lo entienden lo que se siente. Nuestras procesiones son nuestros actos más públicos.

¿Qué es para un cofrade la Semana Santa?


Es muy diferente la forma de pensar sobre la Semana Santa de una persona que forma parte de una cofradía, que de alguien que ve la Semana Santa desde fuera. Sin ir más lejos, yo, cuando era una más de los muchos que se acercan a ver pasar las cofradías de Zaragoza. Me emocionaba todo aquello, pero mi sorpresa llegó cuando me vi dentro de una cofradía. Los nervios y el placer de estar haciendo algo que a los demás emociona fue indescriptible. He preguntado a algunos cofrades que significa para ellos la Semana Santa. A continuación, os dejo algunos comentarios.


-Para mí, la Semana Santa es una semana en la que el esfuerzo de los ensayos y todo las cosas que requiere una cofradía se ven reflejadas en un "paseo" por la ciudad.
-No solo es un acto religioso, sino también un acto cultural y una tradición de tu ciudad y de tu país, que aunque en realidad solo eres una muy pequeña parte de las Semana Santa zaragozana. cuando tocas y sales en procesión te sientes muy grande por dentro.


-Para mi es un momento muy especial, donde comparto mi fe con mis amigos y salgo en procesión para dar gracias por las cosas buenas que me han pasado. Y también es especial por mi afición por el tambor y compartirlo con los demás.
-La Semana Santa es para mi es muy importante porque al ser cristiano es un periodo en el cual se recuerda la vida de cristo y además tengo la oportunidad de participar dentro de una cofradía ,dentro de la cual se destapan unas emociones y unos sentimientos que son difíciles de explicar a la gente que lo ve desde fuera.